
En su cuenta de la red social X, antigua Twitter, Masalles explicó que tras un proceso «de discernimiento», a raíz de una invitación del cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, decidió «aceptar el desafío, junto a los retos que representa».
La renuncia a Baní «era un requisito para poder aceptar la invitación a colaborar en Barcelona, y se hizo con el visto bueno del Papa Francisco que yo asumiese este compromiso», apuntó.
«Busco siempre estar en el lugar que entiendo que Dios quiere y que la Iglesia me requiere», concluyó Masalles, quien asumió la Diócesis de Baní en diciembre del año 2016.