
Este enfoque ha orientado la relación con los distintos actores del sistema educativo, favoreciendo dinámicas de escucha activa, concertación y corresponsabilidad, con el objetivo de alcanzar soluciones sostenibles a los principales desafíos del sector.
Bajo esta lógica de trabajo, se ha desarrollado la Mesa Nacional de los Cinco Pilares como un espacio de diálogo continuo que articula a estudiantes, docentes, familias, sociedad civil y servidores públicos, permitiendo la construcción de consensos sobre las prioridades del sistema educativo y la definición de líneas de acción compartidas.
De igual manera, la definición y puesta en marcha de la Hoja de Ruta 2025–2028, alineada al Pacto Educativo Nacional, se apoyó en mecanismos de consulta y concertación con los distintos actores del sector, integrando aportes técnicos y sociales que hoy orientan la agenda educativa nacional.
En este contexto, decisiones como la incorporación de la asignatura Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana, el inicio de la Evaluación de Desempeño Docente 2025 y la priorización de los candidatos del Registro de Elegibles se adoptaron tras procesos de consulta, intercambio técnico y escucha con los sectores involucrados.
Este estilo de gestión ha contribuido a fortalecer la confianza institucional y a consolidar una dinámica de trabajo más participativa, en la que el diálogo se ha convertido en una herramienta efectiva para mejorar la calidad del sistema educativo dominicano.